Camino desde casa

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Al igual que muchos de ustedes en todos los lugares del mundo, yo tenía un billete de avión para viajar a España el mes próximo, de vuelta al Camino de Santiago. Si has recorrido esta ancestral ruta de peregrinación antes, probablemente estarás de acuerdo en que el Camino nos da lo que necesitamos, no precisamente lo que deseamos o esperamos. Lo mismo pasa con la vida. Los sucesos que ocurren en el Camino y fuera de él señalan cuándo es el momento para hacer una pausa, reconsiderar y reorientarnos. Como observamos que sucede a nivel mundial, ese tiempo es ahora.

HAZ UNA PAUSA

En muchas formas, el Camino de Santiago es la Gran Pausa. Nos invita a alejarnos de nuestras rutinas diarias, a abrir nuestra mente, a reflexionar sobre nuestra vida, a permanecer en el momento presente y a estar dispuestos para lo nuevo y lo inesperado. Podemos hacer esto justo aquí, también en casa.

La semana pasada empecé lo que llamo mi “Camino desde casa”. Paso el mayor tiempo posible afuera. Emprendo largas caminatas por los alrededores de mi casa. Exploro calles que nunca había caminado. Saludo a cada persona que veo, aunque sea a la distancia. Apoyo a mis restaurantes familiares favoritos que ofrecen comida para llevar. Me aventuro a dirigirme a zonas alejadas de la ciudad.

Aunque sé que no todos pueden aventurarse a salir ahora, considera aventurarte a explorar tu interior. La esencia de un peregrinaje es el viaje interno y a este podemos acceder en cualquier parte, en cualquier momento. Sentada/o en tu patio trasero, en la terraza o en un rincón tranquilo de tu hogar, puedes sopesar algunos de los cuestionamientos más profundos que te impulsaron a andar el Camino o aquellos a los que esperabas encontrar respuesta mientras te encontrabas ahí. Las respuestas no están en el Camino. Están dentro de ti. Es cuestión de moderar el ruido, las tareas pendientes y las distracciones que nos consumen, y escuchar.

Para mí, eso significa embarcarme en una desintoxicación digital como parte de mi Camino desde casa. En particular en estos tiempos tan inciertos, es fácil dejarse arrastrar por las actualizaciones noticiosas y por las reacciones de otras personas. Cuanto más conectada/o estés, más probable será que empieces a reaccionar desde una postura de miedo o ansiedad también.

Demos un paso colectivo hacia atrás y hagamos una pausa. Una desintoxicación digital no significa deshacerse de la tecnología. Significa no permitir que nuestros aparatos digitales dominen nuestro día a día. No necesitamos llevar un teléfono para caminar. Yo estoy poniendo el mío en un descanso indefinido. Por supuesto, lo utilizaré de vez en cuando, pero ahora solo será durante espacios de tiempo predeterminados durante el día.

RECONSIDERA

Piensa en tu hogar como si fuera tu mochila de peregrino. Si tuvieras que apilar todas tus posesiones sobre tu espalda, probablemente no llegarías muy lejos. En todo caso, ¿por qué tenemos tantas cosas? ¿Por qué algunos de nosotros sentimos la necesidad de acumular objetos? Recientemente leí que más de una cuarta parte de las personas con cochera para dos autos tienen tantas cosas en ella que no pueden aparcar ahí su vehículo. Es tiempo de reconsiderar.

Tal vez hayas oído hablar de la regla 80/20. También conocida como el Principio de Pareto, establece que por lo regular nosotros utilizamos cerca de 20% de lo que tenemos. El resto de nuestras posesiones, el 80%, se queda donde está, sin usarse, acumulando polvo. Nuestras cosas pueden abrumarnos de manera física y mental.

Hace un par de años doné la mitad del contenido de mi clóset y aun así me di cuenta de que seguía poniéndome el mismo 20% de mi ropa una y otra vez. Lo que en realidad necesitamos y empleamos en forma activa es sorprendentemente poco. Pasar más tiempo en casa este mes es una oportunidad única de revisar tus cosas como nunca lo has hecho. Olvídate de almacenar. Haz una limpieza general, libérate del desorden y, más bien, comparte tus posesiones.

REORIÉNTATE

Mi Camino desde casa es también un ejercicio de reflexión y priorización, de dirigir una menor parte de mi atención al mundo exterior y centrarme más en el interior. Es una invitación a desacelerar el ritmo, atar cabos sueltos y proyectos pendientes, conectarme con las personas que me rodean, visualizar el mundo en el que quiero vivir y crear espacio para lo nuevo.

No estoy cancelando mis planes de viajar a España, simplemente estoy reprogramando hacerlo en una fecha posterior. El Camino no se irá a ninguna parte. Está descansando y reconfigurándose. Hagámoslo nosotros también.

Herramientas útiles para tu Camino desde casa

Aprovecha al máximo tu recorrido del Camino en casa con estos libros ligeros:

El camino hacia tu interior: Tu guía de bolsillo para la inspiración y la transformación a través del Camino de Santiago
No tienes que estar en el Camino para beneficiarse de este libro. Es una guía para el desarrollo y el cambio personal. Las perspectivas y las sugerencias presentadas aplican para cualquier persona que busque respuestas o más energía en su vida y para quienes deseen encontrar nuevas formas de dirigir y responder positivamente a los inevitables cambios que la vida conlleva. Es como tener un coach personal, un cómico y un terapeuta justo en tu bolsillo y con fácil acceso. Disponible en Camino Chronicles Press.

Libérate del desorden: 7 pasos para despejar tu hogar y tu mente
Este práctico método para liberarte del desorden te lleva a la raíz del problema. No encontrarás aquí otro método para doblar tus camisas o reacomodar los artículos de tu hogar. Más bien, Libérate del desorden revela la auténtica razón por la que acumulamos todas esas cosas en primer lugar. Liberarte del desorden es una cosa. No redesordenar es otra. Este libro te ayuda a romper con el hábito de redesordenar, de modo que puedas permanecer libre del desorden para siempre. Encuéntralo en Amazon aquí.