De acuerdo con los planteamientos de la filósofa española Adela Cortina, la ética de la razón cordial, se sitúa bajo los principios o tradiciones de lo que se puede entender como el reconocimiento recíproco; el cual cobra vida en los textos hegelianos y en los principios de la filosofía del derecho de Herbert Mead, al igual que en la obra de Jürgen Habermas, solo por mencionar algunos filósofos que han tratado el tema.

A su vez esta ética, tiene su origen religioso en la firma de la alianza del libro del Génesis, mientras que su fundamento filosófico se desprende de la razón, misma que constituye lo justo en la política, el derecho y la economía, bajo el reconocimiento de las personas que se identifican como interlocutores válidos, en busca de una justicia cuyo fin último sea la dignidad humana universal.

Lo anterior demuestra como la dimensión ética, no se desarrolla solamente en el plano subjetivo, ni tampoco se sustenta de verdades objetivas desde el campo de la moral; las cuales, serían independientes de los sujetos, debido a que el horizonte de la ética, más bien se encuentra constituido bajo los postulados de la intersubjetividad, misma que es inherente a todo ser humano, cuando este logra comunicarse asertivamente, mostrando así empatía hacia el otro y sus circunstancias, al decir del filósofo alemán Husserl y también del español Ortega y Gasset.

Por tanto, no está de más que en este nuevo año 5780 del calendario hebreo, apliquemos una ética de la razón cordial hacia nuestros semejantes, en el sentido de aspirar a que se cumpla el ideal de justicia, pero en todos los ámbitos del actuar humano.

Esto sin ningún tipo de discriminación, aplicando la razón como sinónimo de justicia, para que de esta forma, podamos generar acuerdos que nos permitan al fin, reconocernos en nuestro prójimo, sea este de cualquier sexo, género, etnia, cultura, religión, opinión política o condición económica, respetando las diferencias; siendo a la vez ética y moralmente cordiales, dentro de una sociedad donde todos debemos procurar el bienestar del otro, para así lograr sobrevivir en conjunto.

(Especial para Tijuanotas.com)