El gozo del Señor es vuestra fuerza

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    1873

     

    Nehemías 8:10 Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza.

    En los Estados Unidos, uno de los documentos fundamentales de nuestra nación, el preámbulo de la Declaración de Independencia, se afirma que “estamos dotados por nuestro Creador con ciertos derechos inalienables, la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.” Esto fue escrito en 1776, y desde entonces, hemos perseguido seria y celosamente la felicidad.

    Esta búsqueda es un impulso innato en la naturaleza misma de cada hombre sin importar de qué raza somos, o si somos educados o ignorantes, ricos o pobres, hombres o mujeres, todos sin excepción anhelamos ser  felices y lo buscamos en diferentes grados e intensidad.

    Algunas culturas, como la romana y la griega  destacaron por sus búsquedas de placer, llegando inclusive  a tales niveles que sus fiestas, a veces duraban una semana o más. Por supuesto, la búsqueda de la felicidad no se limita a esas ocasiones, pero si nos ejemplifican cómo algunos tratan de llenar espacios vacíos en el interior de ellos mismos.

    En las sociedades actuales algunos buscan la felicidad en los deportes, otros en el conocimiento, en los  pasatiempos, los viajes, los bailes, la moda, en las riquezas, en el status socioeconomico, en el alcohol, en la comida, en las drogas, en la música  pero al final todas estos fallan, porque producen un breve período de satisfacción y sentido de bienestar.

    PALABRAS DE SALOMON RESPECTO AL GOZO y a la busqueda incesante por la felicidad.

    Eclesiastés 2:1-11

    Dije yo en mi corazón: “Ven ahora, te probaré con alegría, y gozaras de bienes”, mas he aquí, esto también era vanidad. A la risa dije: Enloqueces; y al placer: “¿De qué sirve esto?” Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cual fuese el bien de los hijos de los hombres en el cual ocuparan debajo del cielo todos los días de su vida. Engrandecí mis obras, edifique para mi casas, plante para mi viñas. Me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto. Me hice estanques de agua, para regar de ellos el bosque donde crecían los árboles. Compre siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa. También tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén. Me amontone también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los hombres, y de toda clase de instrumentos de música. Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; a más de esto, conserve conmigo mi sabiduría. No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo, y esta fue mi parte de toda mi faena. Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos y el trabajo que tome para hacerlas; y he aquí todo era vanidad y aflicción de espíritu.

    Salomón reconoce que su búsqueda lo recompensó con una cierta alegría, pero aún así resultó insatisfactoria. Es en el versículo 26, donde vemos su conclusión final.

    26 “Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo”

    El gozo al que se refiere aqui, es al que  proviene de la palabra hebrea “sameach” que significa, tener regocijo y plenitud.

    Este regocijo pleno del Señor es nuestra verdadera fortaleza. El gozo verdadero, es la misma presencia de Dios morando en nuestro interior.

    PALABRAS DE DAVID RESPECTO AL GOZO

    En el salmo 51,  David suplica a Dios para que le sea devuelto  el gozo  de la salvación,

    8 Hazme oír gozo y alegría,
    Y se recrearán los huesos que has abatido.

    12 Vuélveme el gozo de tu salvación,
    Y espíritu noble me sustente.

    David entendió que el gozo verdadero solo podía venir por estar con en paz con Dios.

    Salmo 16:11

    David escribe: “Me mostraras la senda de la vida, en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre” 

    Spiros Zodhiates ‘Diccionario Completo del Estudio de la Palabra (p. 937) nos da una definición más completa de la palabra gozo: “Aquel  que posee la gracia de Dios, y que es marcado por la plenitud de Dios”.

    No importa lo seguro que la fuente de nuestra alegría parezca, sabemos que la alegría no dura mucho tiempo.

    Únicamente Dios mismo y nuestra relación con Él son la fuente y la causa de la verdadera alegría

    Un hijo de Dios puede sufrir la decepción, la persecución y el dolor de una multitud de circunstancias en su vida, pero el gozo del Señor será su fortaleza y siempre lo levantara por encima de cualquier situación.