Este domingo se ha producido el último de los numerosos atentados a cristianos por profesar su religión. Al menos 20 personas han muerto y un centenar han resultado heridas en un doble atentado en la catedral católica en la provincia de Sulu, en el sur de Filipinas. El responsable del ataque ha sido el grupo terrorista Estado Islámico (EI) que lo ha reivindicado en un comunicado.

Estas son las últimas víctimas de una larga lista de cristianos que han perdido la vida por su condición. Según un informe de la organización evangélica Open Doors, en 2018 fueron asesinados 4.305 cristianos y 245 millones son perseguidos. Estos datos sitúan al cristianismo como la religión más acosada del mundo.

Nigeria, el país con más muertes

El índice de violencia ha ido en aumento en 2018 ya que según el informe fueron asesinados un 40,4% más de cristianos que en 2017 cuando se registró un total de 3.066 muertes.

En el siguiente gráfico se muestra la evolución del número de asesinatos de cristianos desde 2015. Tal y como se observa, el año 2016 fue el más trágico, con más de 7.100 personas que perdieron la vida.

Nigeria fue el país más peligroso en 2018 ya que fue allí donde se produjeron el 87% de las muertes. Asimismo, este país fue el que también sufrió el mayor número de ataques contra las iglesias con 569 templos asaltados.

No obstante, según el informe, presentado el pasado 16 de enero, la lista de los países con mayores niveles de persecución a cristianos está encabezada por Corea del Norte, Afganistán y Somalia, que se sitúan por este orden en los tres primeros puestos, una posición que ya ocupaban el año anterior.

Para entender la presión a la que son sometidos los cristianos por profesar su fe, en Corea del Norte, tal y como se explica en el documento, si se descubre su condición, no solo son deportados a los campos de prisioneros como criminales políticos o incluso asesinados in situ, sino que sus familias también comparten su destino.

«Los cristianos no tienen el más mínimo espacio en la sociedad y los ciudadanos son conscientes de ello. Encontrar a otros cristianos para adorar y orar en comunidad es casi imposible y si algunos se atreven a hacerlo, se reúnen en el más absoluto secreto. Las iglesias que se muestran a los visitantes turísticos en Pyongyang tienen fines meramente propagandísticos», señalan en el documento.

En Afganistán la situación no es mucho mejor. «Todos los cristianos afganos son conversos del islam y no pueden vivir su fe abiertamente», afirman. «Hay una sola solución para los cristianos que son descubiertos: la muerte. Ni los grupos islámicos radicales ni la familia de un converso suelen mostrar misericordia a este respecto. A los conversos se los considera enajenados y algunos pueden terminar incluso en un hospital psiquiátrico y ver sus casas destruidas».

En el mapa superior se muestran los 50 países que presentan niveles de persecución más altos contra los cristianos.

Detenciones

Además, de los datos facilitados por la organización se desprende que un total de 3.150 cristianos fueron detenidos, procesados y encarcelados por causas relacionadas directamente con su fe en 2018, 1.245 más que el año anterior. En este caso, China lidera la tabla, con 1.131 cristianos detenidos.

En cuanto a las causas de la persecución a cristianos, según la organización el «motor principal» es el «radicalismo islamista». No obstante, también hay países como China e India, ninguno de ellos de mayoría musulmana, y con un nivel de persecución «muy alto» y «extremo», respectivamente. «No es solo el radicalismo islamista lo que está causando la persecución a cristianos sino también la paranoia dictatorial», han precisado desde la organización.