Inventario de 1768 ubica al Cristo jesuítico en el templo

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Candelaria (Argentina) es el centro de todas las miradas en los últimos días tras el hallazgo de un Cristo de madera tallada que fue encontrado en una calle lateral al predio de la reducción jesuítica.
La pieza apareció de manera fortuita el 27 de agosto, cuando una máquina municipal realizaba mejoras en la arteria terrada, algo la trabó y salió a la luz la reliquia que atestigua el trabajo de la Compañía de Jesús, siglos atrás.
“Ante el hallazgo de la magnífica pieza tallada en madera, exponente del arte guaraní jesuítico de las misiones, surge inmediatamente una pregunta: ¿En qué lugar estuvo originalmente, es posible que haya formado parte del conjunto de imágenes que se hallaban en el templo de la reducción?”, señala el historiador de Apóstoles Esteban Snihur en sus redes sociales.
Al tiempo que cita un documento clave: “Tenemos un documento histórico que nos echa algo de luz sobre esta cuestión. Es el inventario de la reducción de Candelaria fechado en el año 1768, al momento en que se producía la expulsión de los jesuitas. El inventario describe a la reducción e inventaría los bienes existentes con muchísimo detalle. Entre las descripciones está la de la iglesia de Candelaria y el inventario de todo lo que había en su interior”.
“Citamos aquí textualmente un párrafo del inventario de 1768 en la descripción que hace la iglesia de Candelaria: ‘Item, Santos Cristos pequeños, siete; uno de marfil con el niño Jesús en la peana, y los otros seis de bronce en cruz de palo. Otros tres, todos de madera; uno pequeño y dos de buen tamaño’”. escribe Snihur y agrega una hipótesis: “Probablemente estemos ante uno de los tres Cristos de madera que estaban en el interior del templo de la reducción de Candelaria, el cual lleva aún en sus piernas los rastros del fuego del incendio del templo en el año 1817”.
El Cristo está en excelente estado de conservación, mide 79 centímetros y por los signos que presenta se cree que sobrevivió a las invasiones portuguesas en la zona. “La pieza es preciosa, está muy bien conservada y es increíble que haya estado bajo tierra y tenga ese estado de conservación. Tiene rastros de que sufrió en algún aspecto quemaduras”, en la zona de los pies.
Ahora la pieza que habría servido para ceremonias o rituales cristianos de la Semana Santa en el pueblo de Candelaria está a resguardo en el edificio municipal. Pero se espera que los arqueólogos puedan comenzar con su trabajo de investigación y así datarla con más precisión.