Con la lectura de hoy comprenderemos que el propósito de Dios con todas estas leyes era el de derramar bendición sobre Su pueblo elegido, por lo que nos lleva a reflexionar sobre las condiciones para recibir la bendición y cuales son las advertencias para cuando se vive en contra de lo que Dios establece, en donde el Señor habla incluso de la posible dispersión del pueblo. Nos recuerda cuál es el pacto y todo aquello que está dedicado al Señor.

Cerramos la lectura con un tema interesante, el resplandor que es resultado de haber estado en la presencia del Señor. Levítico 26:1-46; Levítico 27:1-34; Éxodo 34:29-35.