“El marxismo, igual que ayer […] sigue intentando turbar la paz de nuestra sociedad, turbar la paz de los espíritus y, sobre todo, quitar al que es el príncipe de la paz, nuestro señor Jesucristo”

El acto fue organizado por la Juventud Patriótica, un grupo neonazi madrileño, secundado por España 2000 o La Falange, grupos de extrema derecha española

Una de las oradoras, vestida de azul, dijo que “es nuestra suprema obligación luchar por España, luchar por Europa, ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. El judío es el culpable y la División Azul luchó por ello”

La Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) ha pedido a la Fiscalía de delitos de odio que investigue de oficio las graves acusaciones antisemitas

Imaginen la escena. Un sacerdote, con sotana, estola negra (de a liturgia anterior al Concilio), orando ante los Caídos de la División Azul. “El marxismo, igual que ayer […] sigue intentando turbar la paz de nuestra sociedad, turbar la paz de los espíritus y, sobre todo, quitar al que es el príncipe de la paz, nuestro señor Jesucristo”. España, 2021, cementerio de La Almudena.

¿Quién es el cura que acompañó a los más de 300 neonazis -de los de toda la vida, de cabeza rapada y botas de cuero con punta de hierro-, que rezó ante el monolito por los españoles que murieron en la II Guerra Mundial combatiendo a favor de Hitler? El nombre, desconocido hasta ahora, ha sido revelado por Vida Nueva. El lefebvrista Javier Utrilla, ordenado en 2017 en Econe (Suiza) por la Hermandad Sacerdotal San Pío X.  Sólo las imágenes le delatan, como un hombre joven, tradicionalista, de los que se definen como “auténticos sacerdotes”, y que no tuvo empacho de proferir sus diatribas delante de una corona de flores con la esvástica nazi. Muchos de ellos, por cierto, sin mascarilla y profiriendo gritos a todo trapo.

No es cura diocesano

El de La Almudena es un cementerio civil y, según ha podido saber RD, el cura en cuestión no pertenece al Arzobispado de Madrid. Y, tampoco, de los que se encuentran bajo el amparo del rito extraordinario. La diócesis está preocupada, pero se desmarca de cualquier tipo de violencia o acoso. De hecho, en declaraciones a este medio, subrayan que “en línea con un tuit del cardenal Osoro en el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, rechazan toda violencia y la persecución religiosa”.

El acto fue organizado por la Juventud Patriótica, un grupo neonazi madrileño, secundado por España 20000 o La Falange, grupos de extrema derecha española.

Según La Marea, la movilización recorrió distintas zonas de Madrid junto a una pancarta con el escudo de la División Azul y la leyenda “Honor y gloria a los caídos”.

La manifestación culminó en el monolito del cementerio de la Almudena que recuerda a la División Azul. Allí, los asistentes hicieron el saludo nazi y entonaron canciones de temática fascista.

Una de las oradoras, vestida de azul, dijo que “es nuestra suprema obligación luchar por España, luchar por Europa, ahora débil y liquidada por el enemigo. El enemigo siempre va a ser el mismo, aunque con distintas máscaras: el judío. El judío es el culpable y la División Azul luchó por ello”, afirmó.

Delito de odio antisemita

Por su parte, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE) ha pedido a la Fiscalía de delitos de odio que investigue de oficio las graves acusaciones antisemitas vertidas en un acto de homenaje a la División Azul (la unidad militar enviada por Franco para apoyar a Hitler en la invasión de la Unión Soviética durante la II Guerra Mundial) celebrado el pasado sábado en Madrid.

La organización que representa a los judíos españoles considera “inadmisible que en un Estado de Derecho y una democracia plena queden impunes estas graves acusaciones” y recuerda que España se adhirió en julio de 2020 a la Alianza Internacional para el Recuerdo del Holocausto, “que contempla como antisemitismo acusar a los judíos como colectivo de ser culpable de cualquier acontecimiento”. La FCJE y la Plataforma contra el Antisemitismo y el Movimiento contra la Intolerancia aseguran que actuarán “con todas las herramientas legales” a su alcance para castigar estos hechos.