¿Y las otras religiones qué?

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En Colombia hay más de 2.000 entidades religiosas registradas, desde budistas y judíos, hasta musulmanes y krishnas. Todos tienen una forma distinta de ver el mundo. Y todos demandan respeto por sus creencias.

Once líderes de las diferentes entidades religiosas que están registradas en Colombia. Gustavo Torrijos – El Espectador

El papa Francisco es un personaje que, sin lugar a dudas, va a quedar plasmado en la historia. No sólo por su mensaje de paz y reconciliación, sino porque logró, con su carisma y espontaneidad, impactar en dos generaciones. De un lado, los católicos tradicionales, ya en la edad de la adultez en su gran mayoría, le reconocen como el líder de una comunidad que tiene más de 1.280 millones de fieles en el mundo. Por el otro, tiene una gran aceptación en los jóvenes que, más allá de la religión, coinciden en que el máximo representante de la Iglesia católica es un ejemplo a seguir.

A propósito de su visita a Colombia, El Espectador invitó a 11 líderes de comunidades religiosas a discutir sobre la fe, el mundo que nos rodea, la idea que tienen sobre la existencia de un ser superior, la forma como se han ido consolidando en Colombia y, por supuesto, la visita de Francisco al país. Contrario al ambiente de polarización que se podría vaticinar, hay en ellos mucho más en común de lo que pensamos. (Puede leer: ¿Cómo está la libertad religiosa y de culto en Colombia?)

Si bien es cierto que mientras estuvo en vigencia la Constitución de 1886 los temas públicos eran manejados con abierta orientación religiosa en favor del catolicismo, hace ya 26 años que la nueva Carta Política recalcó en su artículo 19 que en Colombia existe libertad de cultos. Las nuevas religiones (y las milenarias a las que nunca se les había abierto espacio) han tenido por fin la posibilidad de establecerse y crear sus propias congregaciones.

Tanto así que el Ministerio del Interior lideró la consagración del 4 de julio como día de la libertad de cultos y religiones. Lorena Ríos, directora de asuntos religiosos de esa cartera, es la encargada de la ejecución de la política de integración interreligiosa.

Los musulmanes piden paz y los ortodoxos invitan a la reflexión

Lyes Marzougui, musulmán, y Archimandrita Timoteo, líder ortodoxo en Colombia, están de acuerdo en que los colombianos deben convivir en paz respetando las diferencias y creencias de los demás. Discrepan en que la política interfiera en la religión, para Timoteo son temas que se deben manejar por separado.

Lyes Marzougui: ¿De dónde es usted?

Archimandrita Timoteo: Soy colombo-griego y hago parte de la iglesia ortodoxa. En Colombia no tenemos muchos adeptos, la mayoría son inmigrantes de países ortodoxos. ¿Usted de qué rama de la religión musulmana es?

L.M.: A pesar de que tengo mis discusiones alrededores de las ramas soy sunita. En Colombia tenemos, aproximadamente, unos 20 mil musulmanes, claro, la mayoría procedentes de medio oriente. Hábleme un poco de su filosofía, ¿a quienes representan?

A.T.: Al islamismo y al cristianismo oriental, y son unas comunidades un poco desconocidas en América Latina . Em Colombia, somos minoría.

L.M.: Lo que acaba de decir me recuerda un proverbio de mi religión: “Es mejor prender una vela que maldecir la oscuridad”. Por la oscuridad la gente sigue maldiciendo lo que no conoce. Y, a propósito de eso, ¿cuál es su visión de la visita del papa Francisco?

A.T.: Dentro del mundo cristiano y sus iglesias históricas, el papa es el primero entre iguales. Creemos que su mensaje puede contribuir y reforzar un proceso de reconciliación en Colombia. Para ustedes, ¿qué representó?

L.M.: Nuestro encuentro con la tradición católica es antigua. Por eso, esta visita es muy importante. El mensaje fue claro, les enseñó a otras personas el significado de la palabra perdón.

A.T.: Tendremos que aprender, como dice el papa, a convivir, a vivir, a subsistir y a existir con el otro. Pero no distanciadamente, sino de la mano para poder construir una sociedad diversa.

L.M.: Con lo que dijo devolvió la luz de su espejo hacia un dicho de mi cultura: “El grupo de arriba tiene que tomar las manos de los de abajo para que no se hunda el barco, porque todos están allí. Si no los sujeta, serán destruidos”. Los gestos y las palabras conllevan a la idea de salvar el barco, con sus judíos, musulmanes, cristianos, católicos, budistas o cualquier otra tradición.

Lyes Marzougui, musulmán, y Archimandrita Timoteo, Iglesia  ortodoxa. / El Espectador

El judaísmo es un pueblo y los krishnas son monoteístas

Marcos Peckel, director de la Confederación Judía de Colombia, y Ekakanta Das, líder de la congregación Krishna West de Colombia, estuvieron de acuerdo con que ambas religiones tienen más similitudes de las que se imaginaron. Peckel se sorprendió al saber que, por mala interpretación del término, los krishnas son monoteístas.

Marcos Peckel:  ¿De dónde es usted?

Ekakanta Das: Soy de Colombia y desde 1985 practico esta filosofía. Viví algunos años en India aprendiendo un poco más. He tenido la oportunidad de viajar a muchas latitudes llevando la creencia.

M.P.: ¿Qué tiene que ver India con el hinduísmo?

E.D.: Todo y nada. Lo que pasa es que el hinduísmo es una palabra extranjera y se da una mala interpretación por desconocimiento. Algunos creen que somos politeístas, pero somos monoteístas. Sólo creemos y aceptamos un dios, que tiene varios personajes importantes cerca. ¿Y cómo está la comunidad judía en Colombia?

M.P.: El judaísmo es una religión pluralista, hay todo tipo de tendencias. Más que una religión es un pueblo y ahí caben todos.

E.D.: ¿Cómo es la convivencia entre un creyente y uno que no lo sea?

M.P.: Es bastante buena en términos generales. No quiere decir que no haya conflictos. En Estados Unidos la gran mayoría de la comunidad judía son reformistas. Todos estamos de acuerdo en Israel como estado judío que todos apoyamos.

E.D.: A propósito de la celebración de libertad de cultos, ¿qué opina su religión sobre la visita del papa?

M.P.: Me parece fascinante e importante. Recuerdo cuando vino Pablo VI. Era niño. Me acuerdo saliendo a la calle 45 y por ahí pasó el carro en aquel momento, y del templete eucarístico que construyeron para su visita. Entonces, una visita de esas es muy relevante y más en la coyuntura actual. Me parece que eso pone a Colombia en un mapa muy significativo. ¿Y los krishnas qué opinan?

E.D.: Lo han decretado día nacional y esto quiere decir que transformó el país. Va a quedar documentado y significa que fue importante, porque para los creyentes y los que no lo son va a quedar registrado que una persona vino a Colombia a transformar. ¿Qué tanto? ¿Qué semillas va a dejar? Eso lo veremos en el futuro.

Marcos Peckel, Confederación Judía, y Ekakanta Das, comunidad Krishna West./ El Espectador

Budistas fomentan diálogo y presbiterianos impulsan la libertad

Olga Sierra, del centro Yamantaka Budismo Tibetano, y Javier Rodríguez, de la Iglesia presbiteriana y director del colegio Americano, están de acuerdo con que la libertad de religiones y de culto en Colombia ha tenido muchos avances en los últimos tres años. Rodríguez se sorprendió al saber que Sierra había estudiado en el colegio, donde ingresaban, antiguamente, las personas que no eran católicas.

Olga Lucía Sierra: Cuando entre a estudiar al colegio Americano no era tan formal la tradición y sentía curiosidad por la religión presbiteriana. Yo me quedaba por las tardes con los niños que la familia creía en esta y me decían que no porque mi familia no era de esta tradición. Luego, salía a donde mi abuela rezando el rosario y me decía, pero qué haces si tú no crees en la virgen. Yo sólo pensaba, a mí nadie me quiere.

Javier Rodríguez: ¿Cuando entraste al colegio Americano ya eras budista?

O.S.: No, eso fue después. Siempre estuve buscando mi lugar en el mundo. Lo único que tenía claro era que observaba mucho mi mente y analizaba el comportamiento de mis compañeros. Me confirmé como católica, pero por llegar tarde no me confesé. No hice el curso como debía. Empecé a estudiar y cuando tenía preguntas iba a la misa y le decía al diácono. Él me miraba raro. En el gimnasio iba a clases de yoga y hablé sobre las emociones y descubrí que mi creencia iba por ahí.

J.R.: ¿Tú religión qué piensa de la visita del papa?

O.S.: Creemos que es una persona importante para los católicos. Al nosotros no tener una discriminación real con respecto a las creencias, le tenemos respeto. Es un mensajero de la paz y de la tradición. ¿Para ustedes qué significa?

J.R.: Su visita se puede mirar bajo dos tintes. El político, que es el que le han querido dar Uribe y Santos, y el religioso. Me alegra que el papa esté apoyando el proceso de paz. Por otro lado, me parece que su llegada hizo que todos, incluso hasta nosotros los protestantes, nos sintiéramos inspirados por su opción por los problemas sociales que abarcan el mundo.

O.S.: Él está tratando de ser trasparente con su organización, sacando a relucir problemas que los demás no quieren que se vean. Eso me parece que es tener una actitud clara.

Javier Rodríguez, Iglesia presbiteriana, y Olga Sierra, budista. / El Espectador

La cienciología y los Soto-Zen llaman a la unión en Colombia

Dairen Jácome, monje budista Soto-Zen, y Paola González, de la Iglesia de cienciología, están de acuerdo en que la visita del papa Francisco fue oportuna en un país tan polarizado como Colombia.

Dairen Jácome: ¿Dónde tiene la sede la escuela y cuándo se fundó?

Paola González: Nació en 1950 por Ron Hubbard. Comenzó a indagar sobre la espiritualidad. La primera iglesia surgió en 1953. ¿Dónde nace el budismo Soto-Zen?

D.J.: Fue fundada por el maestro Dogen en Japón en el siglo XIII. Aquí en Colombia somos un grupo pequeño. Llevamos 30 años.

P.G.: ¿Qué piensas de la visita del papa?

D.J.: Para nosotros no es relevante. Pero, como sociedad es un momento importante por la polarización que se está dando en el proceso de paz. Nos va a refrescar con un mensaje de reconciliación. ¿Desde tu creencia cómo la ven?

P.G.: Es uno oportunidad que vemos para el país, independientemente de la creencia. Para que nos unamos en este proceso de paz y reconciliación.

Dairen Jácome, monje budista Soto-Zen, y Paola González, de la Iglesia de cienciología. / El Espectador

 

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