Muchas personas piensan del día de acción de gracias como una maravillosa celebración, que les permite tener un largo fin de semana disfrutando de una suculenta cena. O tal vez, piensan que el día de acción de gracias es simplemente el principio de las celebraciones navideñas. ¿Cuál es el verdadero significado del día de acción de gracias?

Catherine Millard escribe:

Podemos rastrear ésta histórica tradición cristiana de Los Estados Unidos, desde el año 1623,  en el mes de Noviembre después de recolectar la cosecha, el gobernador de la colonia de peregrinos «Plymonth Plantation» en Plymonth, Massachusetts, declaró:

«Todos ustedes, peregrinos, con sus esposas e hijos, congréguense en la casa comunal, en la colina… para escuchar al pastor, y dar gracias al  Dios Todo Poderoso por todas sus bendiciones.»

Este es el origen de nuestra celebración anual del día de acción de gracias.

En los años siguientes, el Congreso de los Estados Unidos proclamó en varias ocasiones el día de acción de gracias al Todo Poderoso. Finalmente, el 1° de noviembre de 1777 fue oficialmente declarado como día feriado:

«para solemne acción de gracias y adoración que con un corazón y en unidad de voz, las buenas personas expresen sus sentimientos de agradecimiento, y se consagren al servicio del su divino benefactor,…y que sus humildes súplicas plazcan a Dios, por medio de los méritos de Jesucristo, quien es misericordioso para perdonar, borrando y olvidando su pecados… Que plazca a Dios que las escuelas y seminarios de educación, tan necesarios para cultivar principios de verdadera libertad, virtud bajo su mano protectora, y prosperar la religión para la promoción y engrandecimiento de ese reino el cual consiste de paz, justicia y gozo en el Espíritu Santo…»

De nuevo, el 1º de enero de 1795, el primer presidente, George Washington, escribió su famosa proclamación de acción de gracias, en la cual él dice que es…

«nuestro deber como personas con reverente devoción y agradecimiento, reconocer nuestras obligaciones al Dios todopoderoso, e implorarle que nos siga prosperando y confirmado las muchas bendiciones que de El experimentamos…»

El jueves, 19 de febrero de 1795, George Washington apartó así ése día como el día nacional de acción de gracias.

Muchos años después, el 3 de octubre de 1863, Abraham Lincoln, proclamó por carta del congreso, un día nacional de acción de gracias. “El último jueves de noviembre, como un día de acción de gracias y adoración a nuestro padre benefactor, quien mora en los cielos” en esta proclamación de acción de gracias, el 16º presidente dice que es…

“anunciado en las Sagradas Escrituras y confirmado a través de la historia, que aquellas naciones que tiene al Señor como su Dios, son bendecidas. Pero nosotros nos hemos olvidado de Dios. Nos hemos olvidado de la mano que nos preserva en paz, nos multiplica, enriquece y fortalece. Vanamente nos hemos imaginado, por medio del engaño de nuestros corazones, que todas éstas bendiciones fueron producidas por alguna sabiduría superior y por nuestra virtuosidad. Me ha parecido, apropiado que Dios sea solemne, reverente y agradecidamente reconocido como en un corazón y una voz, por todos los americanos…”

 Por eso es que cada año en el día de acción de gracias, los americanos dan acción de gracias a Dios todopoderoso por todas sus bendiciones y misericordias durante el año.

Sabemos que en el presente siglo nosotros también nos hemos olvidado de Dios, tal como proclamo Abraham Lincoln atribuimos toda bendición a nuestro gran esfuerzo, dedicación, trabajo y capacidad, sin embargo hoy es el día de dar gracias, no esperemos un día preestablecido y una fecha determinada.

Reconozcamos que ciertamente estamos endeudados con dios por su perdón, por sus misericordias de cada día y por las bendiciones recibidas. La raíz principal de dar gracias está en el Hebreo, en la palabra Yadah cuyo significado primario es “expresar palabras de agradecimiento”.

Sin embargo, también contiene el pensamiento de “levantar las manos” para dar gracias con ellas extendidas hacia Dios, en señal de alabanza.

Si tenemos alguna dificultad para empezar a dar gracias, en el salmo 136 tenemos un buen ejemplo de oración de alabanza y agradecimiento:

El salmista agradece en esta oración a Dios simplemente porque El es bueno, le alaba por ser Dios de dioses y Señor de señores, por ser el único que hace grandes maravillas, por haber formado los cielos,  por haber extendido la tierra sobre las aguas, porque hizo las grandes lumbreras,  el sol para que señorease en el día y la luna y las estrellas para que señoreasen en la noche, en esta oración el salmista alaba a Dios porque para siempre es su misericordia.

Le invito a hacer un análisis de la extensión de la misericordia  de Dios a su vida, encuentre los motivos y razones que tiene para agradecer, empiece con este salmo, creo es un buen comienzo y siga agradeciendo cada momento por el resto de su vida al Único Dios al que es fiel y verdadero.

 1 Timoteo 1:17 Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

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Nació en Parral, Chihuahua, México. Casada con Luis Ortega Madrid, es madre de tres hijas, Mirka, Aimee y Paola. Administra su propio negocio en la ciudad de San Diego Ca., ciudad donde radica. “Empecé esta maravillosa carrera de amar y servir al señor Jesucristo hace 38 años y ha sido durante este periodo de tiempo que Él ha enriquecido mi vida espiritual, la de mi familia y la de mis amigos, he recibido diversas capacitaciones y entrenamientos en denominaciones pentecostales, asambleas De Dios y en la iglesia local en Anaheim, Ca.”