Un tercio de católicos en Suiza son migrantes: “Una gran oportunidad para la Iglesia”

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El Obispo de Sion y responsable de la pastoral de los migrantes en la Conferencia Episcopal de Suiza (CES), Mons. Jean-Marie Lovey, aseguró que ante el porcentaje elevado de católicos migrantes en el país, el cuidado pastoral hacia ellos representa una “gran oportunidad” para la Iglesia.

“Si somos capaces de intensificar la convivencia entre fieles locales e inmigrantes y hacer que su experiencia sea más gratificante, el cuidado pastoral de los migrantes representa una gran oportunidad para la Iglesia Católica en Suiza”, dijo el Obispo al comentar el informe titulado “Cuidado pastoral de los migrantes en Suiza”, publicado el lunes 25 de marzo por la CES y por la Conferencia Central Católica Romana de Suiza (RKZ).

“La participación de muchos migrantes en la vida eclesial contribuye en gran medida a estimular y diversificar la Iglesia universal”, añadió.

El medio suizo Kath.ch publicó eldocumento que informa que aproximadamente un tercio de los miembros de la Iglesia Católica en Suiza provienen de la migración, y que existen cerca de 110 misiones o capellanías que les brindan asistencia pastoral.

Cada año se celebran alrededor de 21 mil Misas en más de 20 idiomas y ritos diferentes.

“La Iglesia Católica está marcada por el sello de la diversidad. Todos los católicos bautizados son parte de ella en igualdad. El cuidado pastoral de los migrantes es un componente fundamental de la Iglesia Católica. Un enfoque lúcido de la atención pastoral a los migrantes ofrece la posibilidad de llegar a ser más conscientes de la convivencia entre los fieles y de fortalecerla, así como promover la convivencia basada en el respeto mutuo y la apertura”, asegura el informe.

El resultado del análisis sostiene que “se requiere de un cambio, que ya está parcialmente en progreso, pasando de una visión centrada en los problemas para un enfoque dirigido a las oportunidades”.

“Esto permitiría no solo tener más en cuenta la diversidad lingüística, sino también la diversidad de las realidades de vida, cultura y tradiciones. Al mismo tiempo, ofrecería la ventaja de reforzar la conciencia de pertenecer a la misma Iglesia en todo el mundo”, añade el informe.