Seis de cada diez estadounidenses quieren que no se mezcle religión y política

El 55%, en cambio, considera que “la religión puede hacer más bien que mal en la sociedad”. Los datos los recoge Pew Research cuando queda un año para las elecciones presidenciales.

0
1

A un años de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, imágenes como la de la telepredicadora del evangelio de la prosperidad, Paula White, y otros reconocidos pastores y líderes evangélicos estadounidenses, orando junto al presidente Trump, no son bien recibidas por la mayoría de la población del país. Así lo muestra una investigación publicada este mes de noviembre por el centro Pew Research.

Según la entidad, hasta un 63% de los estadounidenses afirman que “las iglesias y otros centros de culto deberían mantenerse al margen de cuestiones políticas”. El porcentaje crece hasta el 76% cuando se trata de quienes piensan que durante la campaña electoral, las congregaciones no deberían manifestarse a favor de ningún candidato. “Tres cuartas partes del público expresa la visión de que las iglesias no deberían manifestarse a favor de un candidato durante las elecciones, en contraste con los esfuerzos del presidente Trump para revertir los límites legales que existen en los centros de culto”, dicen desde la institución de investigación.

De hecho, un 37% de los consultados por Pew Research piensa que “las iglesias y las organizaciones religiosas tienen demasiada influencia en la política”, mientras que el 28% considera que esta influencia es insuficiente y el 34% que se da en su justa medida.

LA RELIGIÓN COMO UNA INFLUENCIA POSITIVA EN LA SOCIEDAD

Hasta el 55% de la población estadounidense, en cambio, observa la religión como una influencia positiva para la sociedad, lejos del 20% que la considera “dañina”. Y un 65% ve “estándares éticos elevados” entre el liderazgo de las iglesias y las comunidades religiosas. “A lo largo de los estadounidenses adultos que asisten a servicios religiosos, la mayoría expresa, al menos, ‘algo’ de confianza en en el liderazgo para proveer una guía útil no solo en las cuestiones religiosas sino en otras, como paternidad y finanzas”, puede leerse en el informe.

El 78% de los consultados, en cambio, dice observar una pérdida de influencia de la religión en la vida estadounidense. De estos, el 42% considera esta tendencia como negativa, mientras que el 17% lo ve como un hecho positivo y el 19% piensa que no afecta.

LOS REPUBLICANOS, VISTOS COMO MÁS “AMIGABLES” CON LA RELIGIÓN

Entre los encuestados, un 54% asegura que el Partido Republicano es, en general, más “amigable” con el hecho religioso. “Mientras, menos de la mitad, un 47%, dice lo mismo sobre la administración de Trump”, se matiza en la publicación. Mientras, solo el 19% afirma lo mismo del Partido Demócrata. “La mayoría de los republicanos y los que se inclinan hacia el Partido Republicano dicen que el Partido Demócrata es hostil hacia la religión, mientras que la mayoría de los demócratas ven a su propio partido como neutral con respecto a la religión”, añaden desde Pew Research.

De hecho, el 48% de los preguntados están de acuerdo con la neutralidad del Partido Demócrata. El Tribunal Supremo mantiene también su apariencia de neutralidad hacia la religión, con un 69% de la población estadounidense afirmándolo, mientras que solo un 18% ven esta institución como “amigable” con la religión y 11% la considera “hostil”.

Las percepciones son peores respecto a los medios de comunicación y los profesores de universidad. Tan solo el 10% y el 6% de los encuestados los consideran, respectivamente, favorables a la religión, mientras que el 33% y el 37% los ven como contrarios, y un 54%, en ambos casos, señala que conservan su neutralidad.