Por primera vez en la historia, los evangélicos superan a los católicos en la Amazonia

La población católica cae en picado desde hace 25 años, según una encuesta

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Por primera vez en la historia, los cristianos evangélicos superan por un punto porcentual -46% al 45%- a los católicos en la región del norte amazónico del Brasil
En su mayoría son grupos pentecostales y neopentecostales
«La Iglesia Católica no tomó muy en serio el avance evangelista, pudo haber sido cierta arrogancia pero la verdad que es que hoy están preocupados», comenta la antropóloga francesa Veronique Boyer

La región del norte amazónico de Brasil tiene más evangélicos que católicos por primera vez en la historia, 46% contra 45%, informó hoy una encuesta de Datafolha, que muestra la preocupación del Vaticano frente a los grupos pentecostales y neopentecostales, que al mismo tiempo son base del gobierno de Jair Bolsonaro.

Según la encuesta Datafolha, la cantidad de católicos cayó drásticamente en Brasil en los últimos 25 años y perdió terreno frente a los grupos evangelistas locales como Asamblea de Dios y la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), también con gran presencia en Argentina.

Este es uno de los asuntos tratados por los obispos sudamericanos amazónicos en el Sínodo que se realiza en el Vaticano, que considera a Brasil el país con más católicos del mundo.

Según la encuesta de Datafolha realizada en agosto, los católicos son el 51% del país contra el 32% de los evangelistas.

Los principales cultos evangélicos han apoyado oficialmente al gobierno de Bolsonaro, presidente que busca a un abogado con esa filiación religiosa para ocupar un lugar que quedará vacante en el Supremo Tribunal Federal, máxima corte, a fin de año.

Estos número de Datafolha divergen del censo nacional de 2010 del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

En 1970 había según el iBGE 91,8% católicos en Brasil, pero el porcentaje cayó al 64,4% en 2010. Los evangelistas eran en los años 70 el 5,2% de la población y subieron a 2010 a 22,2%.

Pero en la región norte (estados de Amazonas, Pará, Amapá, Acre, Tocantins, Roraima y Rondonia) el avance fue dramático desde 2014, según Datafolha: en 2014, tras la visita del Papa Francisco en 2013 a Río de Janeiro a la Jornada Mundial de la Juventud, los evangelistas eran el 38 por ciento allí, contra el 56% de católicos.

Ahora, con un margen de error de seis puntos, según reveló en su portada el diario Folha de Sao Paulo, hay 46% de evangelistas contra 45% de católicos en la región amazónica, donde viven unas 25 millones de personas.

Brasil posee el 60% de la selva amazónica y su colonización más reciente se produjo durante la dictadura militar (1964-1985), cuando el régimenusó tierras fiscales e indígenas para cederlas a agricultores llevados desde Rio Grande do Sul, frontera con Uruguay y Argentina.

Esta situación ha generado entre otras situaciones una explosión de violencia en el campo amazónico, donde la Constitución reconoce reservas indígenas a las cuales Bolsonaro quiere permitir el ingreso de la industria minera y agrícola.

La Iglesia Católica brasileña, en este proceso, enfrentó a la dictadura mediante los obispados que acogieron en esta disputa a los indígenas, a tal punto que uno de los principales cuestionadores de la política ambiental e indigenista del gobierno de Bolsonaro es el Consejo Misionario Indigenista (CIMI), de la Conferencia Episcopal.

El mayor culto evangélico amazónico es la Asamblea de Dios. Si el catolicisimo arribó por primera vez con el conquistador portugués Pedro Alvarez Cabral el 22 de abril de 1500 a lo que hoy es Porto Seguro, estado de Bahía, los evangélicos se instalaron en la Amazonía en 1901 mediante predicadores suecos y estadounidensese en Belém, capital del estado de Pará y segunda gran ciudad amazónica después de Manaos.

El culto a la prosperidad económica de los neopentecostales que se expandió por la televisión también lo hizo mediante lanchas y botes en los ríos amazónicos.

Especialistas apuntan que los misioneros evangelistas brasileños y extranjeros comenzaron a desarrollarse en la selva amazónica en los años sesenta debido a que los católicos aún daban misa en latín.

«La Iglesia Católica no tomó muy en serio el avance evangelista, pudo haber sido cierta arrogancia pero la verdad que es que hoy están preocupados», comentó la antropóloga francesa Veronique Boyer, autora de «Expansión Evangélica y Migraciones en la Amazonía de Brasil».

Al diario Folha de Sao Paulo, el presidente de la Confederación de la Asamblea de Dios en Brasil, el pastor Samuel Cámara, muy conocido por sus cultos televisivos, se hizo fuerte en Belém, estado de Pará, además de ser hermano del diputado Silas Cámara, jefe del bloque evangélico en la Cámara Baja.

«No tenemos un cuartel general, un organismo centralizado e incluso hay movimientos autóctonos que son de la Asamble de Dios», dijo el pastor y citó el caso de los indígenas Xicrin, en la cual se ofrecen cultos en el idioma tribal, mebemgokre.