La encuesta realizada por el instituto de investigación INSA Consulere para el semanario católico alemán Die Tagespost, reportó que casi un tercio de los encuestados manifestó la afirmación «Soy miembro de la Iglesia y puedo imaginarme dejándola pronto».
    Según las estadísticas, 272,771 personas salieron de la Iglesia Católica el año pasado, cifra que refleja un aumento significativo en comparación con la cifra de 2018, pues las deserciones de ese año fueron 216,078.

 

    Los investigadores informaron a CNA Deutsch, agencia en alemán del  grupo ACI,  el pasado 9 de julio, que el 54 % de los católicos no estaban de acuerdo con la declaración manifestada, el 9 % dijeron que no sabían y el 7 % no ofrecieron una respuesta.
 
    Algunos de los que dejaron formalmente la Iglesia Católica en Alemania buscan evitar pagar un tributo que es conocido como “el impuesto eclesiástico del país”, aportación que cada católico hace entre el  8-9 % de sus ingresos a la Iglesia.
 
    La única forma en que pueden dejar de pagar el impuesto es hacer una declaración oficial de renuncia a su afiliación a la Iglesia. Hecho esto, ya no se les permite recibir los sacramentos o un entierro católico.

 

    Por otra parte, los católicos que lo pagan siguen recibiéndolos y, en el caso de la Eucaristía, habría sido una de las razones por las que algunos Obispos plantearon que los protestantes casados con católicos también puedan acceder a la Comunión.
 
    El número de admisiones en la Iglesia cayó de 2,442 en 2018 a 2,330 en el año pasado, mientras que las readmisiones bajaron de 6,303 a 5,339 en el mismo periodo.

 

    La Iglesia Católica en Alemania  actualmente se ha embarcado en un polémico «Camino sinodal» que reúne a laicos y Obispos para discutir varias temáticas. Entre ellas están, la ordenación de mujeresla bendición de parejas homosexuales divorciados en nueva unión, así como la posibilidad de que los protestantes reciban la Eucaristía.

 

    Los Obispos alemanes inicialmente dijeron que el proceso terminaría con una serie de votos «vinculantes», lo que genera preocupación en el Vaticano dado que las resoluciones podrían desafiar la enseñanza y la disciplina de la Iglesia.

 

    La segunda sesión iba a iniciarse en septiembre de este año, por el coronavirus se pospuso hasta febrero de 2021. Se calcula que el proceso sinodal concluirá en febrero de 2022.

 

    Los investigadores del INSA Consulere también encuestaron a evangélicos y concluyeron que el 26 % de ellos está considerando dejar alguna de las 20 confesiones protestantes en el país.

 

    La encuesta se realizó con 2,040 adultos y se hizo entre el 3 y el 6 de julio.