Me refiero a las religiones en sentido clásico, no entrarían aquí las nuevas como el veganismo, el terraplanismo, los antivacunas, los wokes o los adictos a Instagram.

Hace unos años ya, la firma WIN/ Gallup International realizó una encuesta a 64.000 personas de 65 países distintos. El resultado fue:

Los países más religiosos:

Tailandia (94%)

Armenia (93%)

Bangladesh (93%)

Georgia (93%)

Marruecos (93%)

Fiji (92%)

Sudáfrica (91%)

Argelia (90%)

Kenia (89%)

Macedonia (88%)

Los menos religiosos:

China (7%)

Japón (13%)

Suecia (19%)

República Checa (23%)

Holanda (26%)

Hong Kong (26%)

Reino Unido (30%)

Israel (30%)

Vietnam (34%)

Alemania (34%)

A mí de todos estos datos el que más me ha sorprendido es el elevado nivel de ateísmo que hay en Israel, no me lo esperaba, aunque la verdad es que tampoco me esperaba que en el lugar al que vine al mundo para predicar la paz y el amor al prójimo estén a tortas día sí y día también.

La macroencuesta también reveló que a mayor nivel de pobreza y menos estudios , mayor religiosidad, lo que viene a confirmar eso que dije yo en la Biblia de “Bienaventurados los humildes”, “el rebaño” y todo lo demás. La religión es un invento para los pobres, entre otras cosas porque es gratis. Bueno, en teoría. Al final, aunque Dios es Todopoderoso, sus representantes se pasan la vida pidiendo, ironías de la vida.