Religiones por la Paz: «Sin las mujeres no se puede construir la paz»

DW habló con Laura Vargas, representante para América Latina y el Caribe de la Red de Mujeres de Fe, presente en la décima asamblea de Religiones por la Paz que se realiza en Lindau, en el sur de Alemania.

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DW: ¿Cuál es el papel de la mujer en esta asamblea de religiones por la paz?

Laura Vargas: En Religiones por la Paz la Red de Mujeres tiene un protagonismo muy grande porque desde el comienzo se ha entendido que no es posible construir la paz sin las mujeres.

De hecho, todas nuestras tradiciones religiosas hablan que la mujer es la mitad del mundo. La mujer, junto con el varón, busca una sociedad equitativa, una sociedad donde sea posible soñar, y en la que hombres y mujeres puedan unir fuerzas para crear un mundo más solidario y más justo.

Este año somos 30 las mujeres representantes latinoamericanas de las diferentes tradiciones religiosas; hay católicas, evangélicas, protestantes, hindúes, musulmanas y de la comunidad judía.

Dios es diverso y se expresa en la diversidad. Estamos convencidas de que sin el protagonismo de las mujeres no es posible construir la paz.

¿Cuál es el objetivo de su participación en esta asamblea?

Con respecto a los derechos de la mujer, aquí en Religiones por la Paz y en los Consejos Interreligiosos, lo importante es ver de qué manera las comunidades religiosas asumen la promoción y la defensa de las mujeres y cómo les dan el protagonismo que les corresponde.

Ahí está el desafío. Hay una gran preocupación por la violencia contra las menores de edad, contra su abuso que tiene lugar, sobre todo, dentro de las mismas familias. Estamos insistiendo que todo acto de acoso y violencia contra las mujeres sea denunciado, porque esos crímenes no pueden quedar dentro del espacio protegido de las iglesias y las familias.

¿Cuál es la incidencia de los feminicidios en América Latina?

Yo soy peruana. En lo que va del año, ya tenemos cerca de 90 mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas y de una manera muy cruel. Siento que estamos viviendo una especie de venganza del patriarcado porque las mujeres han avanzado mucho, han logrado tener un protagonismo que hace 30 años no tenían. Las mujeres están en la política, en las empresas y también dentro de las iglesias con una voz más clara y firme.

¿Qué avances espera de esta décima asamblea internacional de Religiones por la Paz?

Me gustaría que hubiera una mayor presencia de mujeres. Aunque no creo que vayamos a lograr una total paridad de género, espero que haya un reconocimiento de las diferentes tradiciones religiosas y la presencia de las mujeres que aquí están haciendo un trabajo fantástico.