Francisco, al Foro de Davos: “No podemos pisotear la dignidad de otra persona”

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Bergoglio invita a combatir “las visiones materialistas o utilitarias, a veces ocultas, a veces celebradas, conducen a prácticas y estructuras motivadas en gran medida, o incluso únicamente, por el interés propio”
El futuro “incumbe tanto a los sectores empresariales como a los gobiernos, y es indispensable en la búsqueda de soluciones equitativas a los desafíos que enfrentamos”

“Todos somos miembros de una familia humana”. El Papa Francisco ha enviado un mensaje al Foro de Davos, reunido en estos días en Suiza, en el que recuerda “el deber moral de cuidar unos de otros”. “En la búsqueda de un verdadero progreso no olvidemos que pisotear la dignidad de otra persona es, de hecho, disminuir el propio valor”, sostiene Bergoglio.

Por ello, añade en su mensaje, dirigido al profesor Klaus Schwab, Presidente Ejecutivo del encuentro, reclama “una mirada más integral e integradora”, también en el ámbito económico, combatiendo “las visiones materialistas o utilitarias, a veces ocultas, a veces celebradas, conducen a prácticas y estructuras motivadas en gran medida, o incluso únicamente, por el interés propio”.

Situar a la persona en el centro

“Es necesario situar a la persona humana en el centro mismo de la política”, recuerda el Papa, quien insistió en que el futuro “incumbe tanto a los sectores empresariales como a los gobiernos, y es indispensable en la búsqueda de soluciones equitativas a los desafíos que enfrentamos”.

Tras recordar que “todos somos miembros de una familia humana”, Francisco insta a los dirigentes internacionales a “colocar a la persona humana, en lugar de la mera búsqueda del poder o la ganancia, en el centro mismo de la política pública”.

“Es necesario ir más allá de los enfoques tecnológicos o económicos a corto plazo y considerar plenamente la dimensión ética en la búsqueda de soluciones para presentar problemas o proponer iniciativas para el futuro”, sostiene Bergoglio, que denuncia la “falta de solidaridad y de caridad” que lleva considerar a los demás “como un medio para un fin”.

Alta responsabilidad moral

Por el contrario, “un desarrollo humano verdaderamente integral solo puede florecer cuando todos los miembros de la familia humana están incluidos y contribuyen a, persiguiendo el bien común. Al buscar un progreso genuino, no olvidemos que pisotear la dignidad de otra persona es, de hecho, debilitar el propio valor”.

Finalmente, el Papa apela a la “alta responsabilidad moral” de los participantes del Foro de Davos “para buscar el desarrollo integral de todos nuestros hermanos y hermanas, incluidos los de las generaciones futuras”. “Que sus deliberaciones conduzcan a un crecimiento de la solidaridad, especialmente con los más necesitados, que experimentan injusticias sociales y económicas y cuya existencia misma se ve amenazada”, culmina.